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La saga Dying Light siempre ha priorizado el combate cuerpo a cuerpo visceral, evidente en su sistema de daño brutal que desmiembra anatómicamente zombies con cada golpe de arma, junto a la ingeniosa fabricación que transforma objetos comunes en instrumentos mortales. Lo más importante es que su distintivo movimiento de parkour mantiene a los jugadores fuera del alcance de los muertos vivientes voraces.
Potencia de Fuego Encuentra Combate Libre
Ahora imagine introducir armas de fuego en esta fórmula de combate íntima; no solo pistolas dispersas, sino arsenales repletos de escopetas de combate, fusiles de asalto y abundante munición. Este cambio radical define Dying Light: The Beast, pero sorprendentemente no lo transforma en un shooter convencional. En su lugar, las armas se integran perfectamente en el sandbox de Techland, creando una jugabilidad que recuerda a Crysis o Dishonored, convirtiéndose en opciones estratégicas más que en soluciones dominantes.
Un Peligroso Regreso a Casa
Durante una vista previa exclusiva, jugué una misión de una hora protagonizada por el héroe de la saga Kyle Crane, emergiendo tras 13 años de experimentación por el misterioso Barón. Infiltrándome en una instalación boscosa en Castor Woods, descubrí opciones tácticas significativamente expandidas.
Visión Táctica Liberada
Los "sentidos de superviviente" mejorados de Kyle resaltan las amenazas: los marcadores naranjas denotan enemigos cuerpo a cuerpo mientras que el rojo indica portadores de armas de fuego. Este sistema de visión inspirado en Batman: Arkham permite planificar enfrentamientos con cuidado.
La Ventaja del Sigilo
El acceso temprano al arco revoluciona los enfoques de combate en comparación con Dying Light 2. Los disparos silenciosos a la cabeza eliminan a los francotiradores en los tejados antes de que comiencen los encuentros cercanos. Posteriormente, descubrir el camuflaje con olor a zombie—untándose restos mortales al estilo The Walking Dead—ofrece oportunidades de sigilo brillantes contra los no muertos.
La Bestia Interior
Las modificaciones experimentales de Kyle desbloquean el "Modo Bestia"—activado al infligir/recibir suficiente daño. Esto lo transforma en una máquina de destrucción sobrehumana capaz de ejecuciones al estilo Glory Kill y devastadores ataques de onda de choque. Contra el jefe Coloso, estas habilidades demostraron ser esenciales.
Un Mundo Vivo y Aterrador
El sistema meteorológico mejorado crea tormentas impresionantes mientras que la noche trae una oscuridad verdaderamente aterradora que recuerda la tensión del juego original. Los detalles ambientales como la vegetación azotada por el viento demuestran mejoras atmosféricas sustanciales sobre Dying Light 2.
Un Kit de Herramientas de Posibilidades
Desde el juego de armas estratégico hasta el combate cuerpo a cuerpo visceral, muertes explosivas ambientales hasta el camuflaje zombie, Dying Light: The Beast transforma los encuentros de combate en escenarios de resolución de problemas multifacéticos en lugar de peleas repetitivas. Cuando se desbloquee todo el arsenal—incluyendo lanzallamas y cuchillos eléctricos—esta secuela podría ofrecer el sandbox de zombis más dinámico de los videojuegos hasta la fecha.